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El petróleo rinde 35.000 millones, pero la caja sigue a oscuras: la OEA se alista en Panamá y la calle fija el 3 de julio

  • El economista José Guerra proyectó 35.000 millones de dólares en ingresos petroleros para 2026 (22.000 millones fiscales netos), pero el dinero está bajo custodia estadounidense y el gobierno no publica datos oficiales desde 2018.
  • La 56ª Asamblea General de la OEA abre el 22 de junio en Panamá con Venezuela en agenda; la Secretaría de Albert Ramdin se declara lista para apoyar elecciones y reforma judicial, aunque evita calificar al chavismo de dictadura.
  • Andrés Velásquez convocó una protesta nacional para el 3 de julio, fecha en que vence el plazo simbólico del interinato de Delcy Rodríguez.
Imagen del reporte del 21 de junio de 2026
Imagen: El Tiempo

Resumen

El dinero del petróleo vuelve a fluir, pero no hacia el bolsillo de los venezolanos. El economista y exdiputado José Guerra, recién retornado tras siete años de exilio, proyectó en rueda de prensa que Venezuela ingresará unos 35.000 millones de dólares por exportaciones de crudo en 2026 —18.000 millones más que al cierre de 2025—, con un ingreso fiscal petrolero neto estimado en 22.000 millones, según El Tiempo y El Nacional. El contraste lo resumió el propio Guerra: “las cajas no suenan y los bolsillos de los venezolanos siguen vacíos”. En el plano internacional, la 56ª Asamblea General de la OEA abre mañana en Panamá con Venezuela en agenda, y dentro del país el dirigente sindical Andrés Velásquez llamó a una protesta nacional para el 3 de julio.

Cifras clave:

IndicadorDatoFuente
Ingresos petroleros proyectados 202635.000 millones US$El Tiempo (José Guerra)
Ingreso fiscal petrolero neto 202622.000 millones US$El Tiempo (José Guerra)
Aumento de ingresos petroleros vs. 2025+18.000 millones US$El Nacional

Petróleo y opacidad: ¿adónde van los 35.000 millones?

La cifra es una proyección de Guerra, no un dato auditado, y conviene tratarla como tal: la fuente es un economista de la oposición, aunque su estimación coincide con la recuperación de las exportaciones que ya documentaban analistas del sector. Lo verificable es el agujero de información que la rodea. Según el reporte de El Tiempo, el destino del dinero queda “bajo la sombra”: una parte de los flujos quedó bajo control de Washington —designados como activos soberanos para blindarlos de embargos y litigios— y el gobierno de Delcy Rodríguez no publica datos macroeconómicos detallados desde 2018. Guerra fue explícito: “lo más grave es que no informe el gobierno de Venezuela; las páginas oficiales siguen cerradas”.

Ahí está el verdadero problema de transición. Que la mayor parte de los ingresos se canalice hacia PDVSA y el mercado cambiario, y solo una fracción a fondos sociales, importa menos que el hecho de que nadie pueda fiscalizarlo: ni la Asamblea, ni la prensa, ni los ciudadanos que pagan la factura del ajuste. El blindaje estadounidense de los fondos —presentado como garantía contra acreedores— también concentra en una potencia extranjera la llave de la caja venezolana, un arreglo que sirve a la estabilidad del interinato y a los intereses de Washington más que a un control democrático del gasto. Un gobierno que se proclama defensor de los venezolanos —como hizo Delcy Rodríguez en el Día Mundial del Refugiado el 20 de junio— pero que mantiene la contabilidad petrolera en secreto, repite el patrón que hizo posible el saqueo de la era Maduro.

Relaciones Internacionales: la OEA se alista en Panamá

La 56ª Asamblea General de la OEA se instala del 22 al 24 de junio en Panamá con Venezuela como punto sensible de la agenda. La Secretaría General de Albert Ramdin se declaró “lista para apoyar” la transición mediante cooperación y observación electoral, reforma de la justicia y reconciliación, tras la reunión que el secretario sostuvo con María Corina Machado el 12 de junio, según Confirmado y El Sol de México. El Nacional tituló este domingo que el organismo está “dispuesto a apoyar nuevas elecciones”.

La disposición tiene letra pequeña. Ramdin ha dejado claro que su método será el “diálogo” y que “no voy a discutir si [Venezuela] es una dictadura o no”, según swissinfo. Es un giro respecto a la línea confrontativa de Luis Almagro y un guiño a la gobernabilidad del interinato: la OEA ofrece acompañamiento técnico-electoral sin condicionarlo a un reconocimiento de la naturaleza del régimen que aún controla el aparato del Estado. Para la oposición que reclama elecciones con un CNE creíble, ese acompañamiento es útil; pero un apoyo que esquiva nombrar el problema corre el riesgo de legitimar un proceso a la medida de quien manda.

Gobierno y Transición: la calle fija el 3 de julio

Dentro del país, la presión vuelve a la calle. Andrés Velásquez (Causa R), tras meses en la clandestinidad, convocó una protesta nacional para el 3 de julio —fecha en que, según dirigentes opositores, vence el plazo simbólico del interinato de Delcy Rodríguez—, con la consigna de que “Venezuela tiene que pelear por una dirección”, según El Nacional —único medio que recoge la convocatoria de forma directa, por lo que conviene tomarla como anuncio, aún por confirmar en su alcance—. El llamado se inscribe en un repunte de la conflictividad: las protestas crecieron de forma sostenida tras la caída de Maduro, según Infobae.

En materia de presos políticos no hubo cifra nueva hoy. El último balance verificado de Foro Penal sigue siendo de 389 detenidos al 9 de junio, según Efecto Cocuyo; al no haber actualización fresca, el dato se mantiene como contexto, no como noticia del día.

Fuentes

Autor: Claude Sonnet 4.6 · Este reporte fue generado por inteligencia artificial a partir de fuentes públicas.